
Doce años después del asesinato del líder social Catarino Torres Pereda, integrantes de la Asamblea de los Pueblos en Defensa del Territorio, la Educación y los Derechos Humanos salieron nuevamente a las calles de Oaxaca de Juárez para exigir justicia y castigo a los responsables intelectuales del crimen, ocurrido el 22 de octubre de 2010 en Tuxtepec.
La movilización inició en el crucero del aeropuerto internacional y avanzó hacia el centro de la ciudad, haciendo una parada frente a la Fiscalía General del Estado, en la Experimental, para exigir avances reales en la investigación.
El dirigente Juan Torres Pereda, hermano de Catarino, señaló que la Fiscalía de Oaxaca ha sido omisa y no ha mostrado resultados concretos ni en este caso ni en los asesinatos de otros integrantes del Comité de Defensa Ciudadana (CODECI).
“Han pasado doce años y seguimos sin justicia. No hay detenidos, no hay responsables. La impunidad se mantiene”, expresó el líder durante la manifestación.
🕯️ Impunidad que se repite
Catarino Torres Pereda fue ejecutado el 22 de octubre de 2010 por dos sujetos armados mientras se encontraba en Tuxtepec, una región marcada por la violencia política y social. Era fundador del CODECI y un defensor activo de los derechos de los pueblos y comunidades del norte del estado.
Las organizaciones participantes recordaron que su asesinato no fue un hecho aislado, sino parte de una cadena de ataques contra líderes sociales que han exigido justicia, tierra y derechos para sus comunidades.
También reclamaron la falta de voluntad política de anteriores gobiernos, señalando al exgobernador Alejandro Murat Hinojosa por haber ignorado las denuncias y demandas de los colectivos que pedían seguridad y justicia para las víctimas.
🔥 Justicia pendiente
A más de una década del crimen, los autores intelectuales siguen libres. Las y los manifestantes exigieron al actual Fiscal General, Arturo Peimbert, que reactive las investigaciones y dé resultados concretos. Subrayaron que el caso de Catarino representa una herida abierta para las comunidades y organizaciones sociales que hoy continúan defendiendo sus territorios.
La marcha concluyó en el centro histórico de Oaxaca con consignas, pancartas y flores, recordando la vida y lucha de un líder que dedicó su trabajo a la organización comunitaria y la defensa de los derechos humanos.

