22 de julio de 2025 | Oaxaca
Con más de 25 mil asistentes y la participación de 55 delegaciones, este lunes comenzó en Oaxaca la edición número 93 de la Guelaguetza, considerada la celebración étnica y cultural más importante de América Latina.
Desde muy temprano, comunidades indígenas de las ocho regiones del estado y representantes del pueblo afromexicano se reunieron en el Auditorio Guelaguetza, también conocido como la Rotonda de las Azucenas, para compartir música, danzas y tradiciones que siguen vivas en sus comunidades.
“Estamos muy orgullosos de estar aquí. Para nosotros, este es un recinto muy especial”, expresó Guadalupe Ramírez, indígena mixteca de Tlaxiaco, integrante de la banda de música de su pueblo.
🪘 Danzas que emocionan y preservan identidad
Durante el Primer Lunes del Cerro, se presentaron bailes emblemáticos como:
- La Danza de los Diablos, representación afromexicana sobre el origen africano de sus raíces.
- La tradicional Flor de Piña de Tuxtepec
- La Danza de la Pluma de los Valles Centrales
- Las chilenas de la Costa
- Y los sones del Istmo de Tehuantepec, que arrancaron ovaciones entre el público.
“Esta danza representa de dónde vino nuestra raza… África. La máscara va sobre piel de venado”, explicó Juan Raymundo Acevedo, uno de los danzantes afromexicanos.
🌍 Hermanamiento de culturas vivas
Uno de los valores fundamentales de la Guelaguetza es la unión entre las 16 culturas indígenas y el pueblo afromexicano del estado. Cada presentación no solo es un espectáculo, sino una manifestación viva de las costumbres, lengua y cosmovisión de cada comunidad.
La Guelaguetza no es folclor montado: es cultura en resistencia y orgullo comunitario.

