Ariel Venadito, cantante trans oaxaqueña, fusiona cumbia y reguetón con lenguas originarias. Hoy presenta Los que no se olvidan en la Guelaguetza. Visibiliza la lucha trans y rescata la raíz indígena. [liga]


Redacción profesional de la noticia (sin omitir información):

Ariel Venadito compartirá su sencillo Los que no se olvidan en la Guelaguetza

La cantante transgénero Lia Ariel Hernández Serrano, originaria de Oaxaca y conocida artísticamente como Ariel Venadito, busca visibilizar la lucha de la comunidad trans y rescatar la memoria histórica de los pueblos originarios. Este martes se presentará en la Guelaguetza, donde interpretará su primer sencillo titulado Los que no se olvidan.

El deseo de incursionar en la música nació en ella tras escuchar a Lila Downs. Inició su camino interpretando sones istmeños, aunque también ha experimentado con otros géneros como huapangos, sones jarochos, rancheras y boleros.

“En mi casa sonaban temas de Joan Manuel Serrat, Óscar Chávez o Pablo Milanés, pero Lila, Mercedes Sosa, Amparo Ochoa y Eugenia León no se escuchaban”, compartió la intérprete en entrevista con La Jornada.

En su formación profesional, Ariel tomó clases de canto clásico con el contratenor Fernando Pichardo, maestro del Sistema Nacional de Fomento Musical. Además, contó con el respaldo de Eduardo García Barrios, director de la Orquesta Carlos Chávez. Actualmente, fusiona géneros tradicionales mexicanos con cumbia y reguetón.

“Todo surgió desde muy niña. Mi transición de género fue cuando tenía 13 años. Empecé a vivir con mi identidad y desde ahí nacieron nuevas inquietudes. Dibujaba y pintaba, pero un día me vino de la nada el deseo de hacer algo musical, aunque no tenía las herramientas, ni los conocimientos, ni nada”, relató.

Ariel reconoció que fue un proceso difícil, pues ya vivía como persona trans y eso complicaba que su propuesta musical fuera aceptada por proyectos o dependencias gubernamentales. En ese momento, era una figura desconocida dentro de la industria.

“Luego me pregunté: ‘¿qué otra cantante que sea de mi comunidad LGBT canta en lenguas?’ Me puse a investigar y no encontré. Ahora sí hay, por ejemplo, La Bruja de Texcoco, pero cuando empecé no había. Decidí cantar en lenguas indígenas, y los primeros recintos que me dieron la oportunidad de mostrar mi trabajo fueron los museos”, explicó.

La cantante considera que su carrera puede visibilizar dos grandes problemáticas sociales: la violencia de género y la discriminación hacia las poblaciones originarias en México. A través de su propuesta, también busca reconectar con sus propias raíces.

“La comunidad artística en general necesita foros donde compartir sus obras. Me acuerdo cuando les preguntaba a algunos museos si podía cantar, y a veces recibía un ‘no tenemos presupuesto’. Lo primero que te dicen es que no te pagarán nada y que lo hagas para ‘agarrar experiencia’. Siento que hace falta más apoyo y que esta inclusión que se vive no se quede sólo en palabras o se haga sólo en el mes del Pride”.

Además, subrayó la necesidad de generar conciencia sobre el cambio de identidad: “Aún se dirigen a mí como si fuera hombre. Se puede pensar que es algo tonto, pero para una persona trans sí es importante, porque está de por medio su identidad”.

Ariel comentó que, si bien estaba acostumbrada a interpretar música tradicional, también sintió el impulso de crear música nueva y propia. De esa inquietud nació su primer sencillo, que aborda su experiencia como mujer trans vinculándose amorosamente con hombres heterosexuales.

Ese tema formará parte de su próximo disco, en el cual explora los sonidos del corrido tumbado en fusión con la música oaxaqueña, que constituye la base de su proyecto artístico.

La presentación de Ariel Venadito en la Guelaguetza se llevará a cabo este martes en la Real Alhóndiga de Antequera, Oaxaca. Estará acompañada por las chinas y charros oaxaqueños conocidos como Nitos Oaxaqueños de Rolando Herrera, así como por la mezzosoprano Jacinta Fuentes, el maestro Beto Cruz en la guitarra, Tony Rodríguez en el bajo y el maestro Alex en la percusión.