El presidente de Argentina, Javier Milei, enfrenta una de sus semanas más complicadas: la moneda del país sigue cayendo, los bonos se desploman y el nerviosismo aumenta antes de las elecciones clave en la provincia de Buenos Aires este domingo.

Cambio de estrategia

El Tesoro argentino anunció que intervendrá en el mercado de divisas para dar “liquidez y normal funcionamiento” al peso.
Esto marca un giro inesperado en el gobierno de Milei, que hasta ahora defendía la libre flotación de la moneda.

En las últimas semanas, las autoridades ya habían subido las tasas de interés, endurecido requisitos a los bancos y limitado más el acceso al dólar para tratar de contener la crisis.

Los mercados reaccionan

Los bonos soberanos sufrieron fuertes caídas: los que vencen en 2035 bajaron 1.6 centavos por dólar, alcanzando su nivel más bajo desde abril.
El peso argentino también retrocedió 1.6% este martes, después de haber llegado a caer hasta 2.8%.

Según analistas de Grit Capital Group, este colapso muestra la “fragilidad de la confianza de los inversores” en Milei, incluso después de casi dos años de su gobierno.

Escándalos y elecciones

La presión no viene solo de la economía. La administración de Milei está bajo la lupa por un escándalo de corrupción que involucra a Karina Milei, hermana del presidente. Un juez incluso prohibió que periodistas publicaran audios comprometedores tras una queja del gobierno.

Además, el oficialismo sufrió un revés en Corrientes, donde su candidato quedó en cuarto lugar. Esto refuerza la idea de que competir sin alianzas puede costarle caro al presidente.

Todo puesto en Buenos Aires

El próximo domingo, la provincia de Buenos Aires será el gran campo de batalla. Representa casi el 40% de la población del país y suele inclinarse por el peronismo opositor.
Lo que pase ahí será visto como un referéndum sobre los primeros dos años de Milei y marcará la ruta hacia las elecciones nacionales de octubre.

Los analistas de Morgan Stanley advierten que estas votaciones son un “obstáculo a corto plazo para la economía, las reformas y el mercado”, aunque todavía ven oportunidades si las reformas de Milei logran sostenerse.