Un año después del asesinato de Jacob Hernández Nava, mejor conocido como “Profe Coco”, su familia denuncia que el caso sigue sin avances significativos por parte de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca.
El maestro, de 60 años y con más de 40 años de servicio, fue asesinado el 10 de septiembre de 2024 frente a la Escuela Telesecundaria Lic. Álvaro Gálvez y Fuentes, en la Cuenca del Papaloapan.
❌ Sin avances ni respuestas
Su hija, Julissa Hernández Castillo, lamentó que hasta ahora no hay información sobre quién ordenó el crimen:
“No hay avances. No hay nada concreto, no sabemos si se está investigando o no”.
También señaló que Cosolapa es una zona “caliente” por la delincuencia, donde muchos asesinatos quedan en el olvido.
💔 Un crimen frente a sus alumnos
El asesinato del Profe Coco ocurrió a plena luz del día y frente a 60 de sus estudiantes, quienes regresaban de un ensayo de banda de guerra.
Según el relato de su hija, al profesor le dispararon a unas cuadras de la escuela. Su cuerpo permaneció tendido durante ocho horas hasta la llegada de la Vicefiscalía de Tuxtepec, una escena que marcó a la familia y a la comunidad.
“Nos cuestionamos por qué fue frente a los alumnos, qué mensaje lanzarían ante semejante atrocidad”, expresó Julissa.
📚 Una vida dedicada a la comunidad
Aunque fue un luchador social, funcionario municipal y comisariado en Cosolapa, su hija asegura que ya había dejado esas actividades por una lesión.
Era un hombre querido, sin enemigos conocidos, que siempre ayudaba a la gente. A pesar de eso, fue asesinado sin que existiera ninguna amenaza previa.
✊ Familia exige justicia
Julissa Hernández insiste en que se investigue al autor intelectual del crimen, pues temen que el caso quede en el olvido:
“Mi papá no tenía enemigos, siempre los apoyaba”.
La familia asegura que se ha sentido sola en la búsqueda de la verdad, ya que ni siquiera el director de la escuela quiso dar declaraciones.
Este primer aniversario luctuoso, familiares y amigos se reunirán en el panteón para recordarlo y, una vez más, exigir justicia para que su muerte no quede impune.

