La violencia en la región triqui de Oaxaca sigue escalando y las organizaciones MULT y MULTI se lanzan acusaciones directas tras los últimos ataques armados que dejaron a más víctimas en la comunidad de Tierra Blanca Copala.

MULT denuncia ataque armado

Integrantes del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT) realizaron un posicionamiento frente al Palacio de Gobierno en Oaxaca de Juárez. Denunciaron el asesinato de Cliserio Ramírez Martínez, de 37 años, quien murió tras un ataque con armas de alto poder dentro de su comunidad.

El MULT acusa directamente a Macario García Merino y Horacio Santiago García, identificados como líderes del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (MULTI), de ser los autores intelectuales de este ataque, el cual afectó a habitantes que se encontraban en sus casas y realizando actividades cotidianas.

Además, recordaron que desde el inicio de la actual administración estatal en 2021, 20 de sus militantes han sido asesinados. También señalaron la desaparición forzada de Daniela y Virginia Ortiz Ramírez desde 2007 y exigieron justicia por el asesinato de Adriana y Virginia Ortiz García, ocurrido el 5 de noviembre de 2024.

El MULT pide al Gobierno de Oaxaca y a la Fiscalía General del Estado (FGEO) ejecutar las órdenes de aprehensión pendientes contra los responsables, y exigen que se detenga de inmediato la violencia en la región.

MULTI responde y se deslinda

Por su parte, el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (MULTI) rechazó las acusaciones en su contra y aseguró que no tienen nada que ver con los hechos violentos de Tierra Blanca Copala.

El MULTI denunció que ellos también fueron víctimas: uno de sus integrantes, Alonso Rodríguez Ramírez, fue asesinado el 11 de septiembre en Santiago Juxtlahuaca. En su comunicado, señalaron que las acusaciones del MULT forman parte de una campaña política y mediática para dividir y debilitar su lucha.

El MULTI responsabilizó a la familia Ortiz (Emelia, Epifanio, Florentino y Eleazar Ortiz) y a presuntos grupos armados vinculados a ellos, de estar detrás de la desestabilización en la zona triqui. Según la organización, esta familia opera bajo la fachada de organización social, pero en realidad busca controlar la región mediante la violencia.

Llamado urgente a la paz

Ambas organizaciones han pedido al Gobierno de Oaxaca, al Gobierno federal y a la FGEO que intervengan de inmediato, investiguen de manera imparcial y actúen para frenar la violencia que desde hace décadas afecta a las comunidades triquis.