
cultural que busca transformar el predio del antiguo Hotel Misión de Los Ángeles en un nuevo punto de encuentro urbano. La obra, impulsada por Fibra Danhos, contempla una inversión de 6 mil millones de pesos y la generación de 7 mil empleos entre la etapa de construcción y la operación.
Durante una conferencia con medios locales, Jorge Gamboa de Buen, director de Desarrollo de Negocios de la empresa, explicó que el complejo ocupará una manzana de 45 mil metros cuadrados e incluirá dos sótanos, tres niveles superiores y más de 2 mil cajones de estacionamiento subterráneo. En su interior habrá una tienda Liverpool, salas de cine, un hotel boutique, 120 locales comerciales y espacios para negocios oaxaqueños.
El diseño arquitectónico, a cargo de Mauricio Rocha Iturbide, busca equilibrar lo contemporáneo con la identidad local: materiales nobles, vegetación nativa y una plaza central del tamaño de una cancha de fútbol, rodeada de cafés y áreas culturales. La propuesta incluye también medidas ambientales como el saneamiento del río Jalatlaco, la preservación o trasplante de árboles centenarios y certificaciones ecológicas que, según Gamboa, son parte del “blindaje ambiental” del proyecto.
Ante las preocupaciones por el impacto urbano y social, el representante de Fibra Danhos afirmó que el suelo de Oaxaca “es firme” pese a estar en zona sísmica y que se aplicarán los más altos estándares de ingeniería estructural. También aseguró que la mano de obra será local, trabajando en conjunto con los gobiernos estatal y municipal, y minimizó posibles protestas sociales: “Sabemos que es parte de la historia de Oaxaca. No nos preocupa ni nos asusta”.
Gamboa destacó que Fibra Danhos cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores, con participación de Afores como principales accionistas, lo que convierte al proyecto —dijo— en “una inversión democrática: muchos oaxaqueños ya son socios sin saberlo”. Rechazó además cualquier vínculo político: “No los necesitamos y tampoco nos los tienen”.
El objetivo, según la empresa, es posicionar a Oaxaca como un nuevo polo de inversión nacional, integrando cultura, comercio y turismo sin romper con el tejido urbano. “La cultura oaxaqueña estará integrada de forma natural. No hay manera de que no esté incluida”, afirmó Gamboa, defendiendo la visión del arquitecto Rocha, reconocido por su trabajo con espacios que dialogan con la identidad local.

