Gerardo Fernández Noroña vuelve a estar en el ojo público. A pocos días de dejar la presidencia del Senado, el político de Morena presume su casa en Tepoztlán, Morelos, valuada en 12 millones de pesos.
El propio Noroña reconoció la compra y aseguró que la pagó con sus ingresos y en plazos, todo registrado en su declaración patrimonial. Aun así, no ocultó su molestia con periodistas que le cuestionaron sobre la coherencia de tener propiedades millonarias siendo parte de la llamada “austeridad republicana” de la 4T.
“Yo no tengo ninguna obligación personal de ser austero. Yo era franciscano, porque como hijo del pueblo, estábamos bien fregados”, dijo, al tiempo que criticó a la oposición por ocultar bienes en sus declaraciones.
🌿 La vida en su refugio de Tepoztlán
La casa de Noroña no es nueva para sus seguidores. Durante años la mencionó en sus videotransmisiones y hasta contó que pasó ahí su recuperación de COVID durante la pandemia.
Aunque actualmente vive en el Centro Histórico de CDMX, cada que puede se escapa con su familia a Morelos. Ahí disfruta de caminatas por el bosque y del ambiente tranquilo de su residencia.
A finales de junio, incluso comentó que planea mudarse definitivamente a Tepoztlán una vez que termine su trayectoria política.
🏡 Así es por dentro la casa de 12 mdp
Ubicada en una zona montañosa, la casa está rodeada de vegetación, jardines y terrazas. Entre sus espacios cuenta con:
- 1 recámara principal.
- 2 recámaras de invitados.
- Sala, comedor y cocina.
- Al menos 2 estudios.
- Un amplio jardín.
- Entrada con escaleras y árboles.
- Una terraza trasera llena de macetas y rincones para sus gatos.
Además, conserva muebles y piezas artesanales que venían con la propiedad, pero Noroña y su pareja le han dado su propio toque con los años.
🎭 Artesanías, símbolos y polémica
El lugar está lleno de artesanías mexicanas de Olinalá (Guerrero), Pátzcuaro (Michoacán) y Guanajuato, además de adornos internacionales como caballos de la India y una estatua de Buda.
Durante una de sus transmisiones, el senador ironizó sobre las críticas a su estilo de vida:
“Soy tan feliz en este lugar, aquí me he recuperado y aquí vivo a toda madre… Y antes de que mande el dron ‘Loretito’ (en referencia al periodista Carlos Loret de Mola), pues ya les enseñé. Para que arda la derecha diciendo tonterías… Confunden las políticas públicas con lo que uno haga con su dinero”.
Así, entre polémicas y lujos, Noroña cierra su etapa como presidente del Senado con una residencia que refleja su estilo de vida personal y que no deja indiferente a nadie.