Con poco más de un mes en ejecución, la segunda etapa del programa “Oaxaca Camina” avanza en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca, aunque las obras han generado afectaciones en la movilidad de comerciantes, peatones y automovilistas.
Desde el pasado 10 de mayo, los gobiernos estatal y municipal colaboran en esta fase, la cual contempla la ampliación de banquetas en diversas vialidades con el objetivo de convertirlas en zonas semipeatonales. Las autoridades estiman que los trabajos concluyan en la primera quincena de julio, pues el plazo de ejecución es de dos meses.
Actualmente, las labores se concentran en la remoción y reposición de banquetas de cantera, así como en la reinstalación del cableado eléctrico y otras infraestructuras urbanas. Las obras se realizan en la calle Aldama (entre 20 de Noviembre y Miguel Cabrera), dos cuadras de Las Casas (entre 20 de Noviembre y Bustamante) y próximamente en la calle Colón, donde ya se colocó mobiliario para restringir el paso vehicular.
De acuerdo con lo anunciado en conferencia de prensa antes del inicio de las obras, esta segunda etapa contempla una inversión de 12.3 millones de pesos para intervenir cuatro calles: la segunda cuadra de Aldama, la primera y segunda de Las Casas, y la primera de Colón.
Desde su origen en junio de 2023 como programa piloto, “Oaxaca Camina” ha requerido una inversión total superior a 43 millones de pesos. En su etapa inicial se destinaron más de 7 millones de pesos para reducir el flujo vehicular en unas 13 cuadras mediante la instalación de macetones, bancas y señalética.
Posteriormente, en 2024 y parte de 2025, se ampliaron de forma permanente las banquetas en cinco cuadras —entre ellas las calles de Valerio Trujano, Flores Magón, Miguel Cabrera y una cuadra de Aldama— con una inversión de 23 millones de pesos, según el Instituto del Patrimonio Cultural, organismo estatal encargado de la ejecución de los trabajos.
El programa busca recuperar espacios para peatones y mejorar la accesibilidad y el orden en la zona centro de la capital oaxaqueña, aunque también ha generado críticas por los impactos temporales en la actividad comercial y la circulación vehicular.

