La Costa de Oaxaca volvió a encender las alarmas. Este lunes, productores y campesinos de la región paralizaron la carretera federal 200, a la altura de Pinotepa Nacional, para exigir la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum o de representantes del gobierno federal.

¿El motivo? La devastación que dejó el huracán Erick el pasado 19 de junio, que arrasó con cultivos enteros de papaya, limón, plátano, coco, maíz y otros vegetales. A dos meses de la tragedia, los campesinos aseguran que el apoyo del gobierno estatal ha sido insuficiente.

“Nos quedamos sin nada, cómo vamos a reactivar la producción y la economía de nuestras familias”, denunció Joel Silva, productor de papaya de Santa María Huazolotitlán, uno de los municipios más afectados.

🌪️ Un golpe sin declaratoria de desastre

El huracán Erick tocó tierra como categoría 3, afectando municipios como Villa de Tututepec, Santa María Huazolotitlán, Pinotepa Nacional, Estancia Grande, Santo Domingo Armenta y Jamiltepec. A pesar de la magnitud, ninguno entró en declaratoria de emergencia o desastre, lo que ha limitado la llegada de apoyos federales.

De acuerdo con la Secretaría de Fomento Agroalimentario y Desarrollo Rural (Sefader), se registraron 6,500 hectáreas dañadas, pero los campesinos aseguran que la ayuda se ha reducido a despensas y fertilizantes, cuando lo que necesitan es apoyo económico real para reactivar sus cosechas.

🚜 Lo que piden los campesinos

Los productores no buscan paliativos: demandan un plan integral de recuperación que incluya apoyos directos y créditos blandos para poder reactivar la producción. Señalan que el seguro que ofrece el gobierno estatal —con cobertura de 300 mil pesos donde los campesinos deben cubrir el 90% del costo— es prácticamente inaccesible para quienes perdieron todo.

🚧 Bloqueos con paso limitado

El bloqueo comenzó la tarde de este lunes y los manifestantes advirtieron que se mantendrán en la carretera hasta recibir respuesta del gobierno federal. Solo permiten el paso a personas con urgencias médicas.

Las comunidades que protestan son, en su mayoría, afromexicanas, reconocidas oficialmente en 2020. Según datos del INEGI, en Oaxaca viven más de 194 mil personas afromexicanas, que representan el 4.7% de la población estatal, siendo la segunda entidad con más población afro en México.

En voz de los campesinos, la exigencia es clara:

“No nos vamos a quitar hasta que nos den una solución”.