Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), sigue siendo uno de los fugitivos más buscados de México y EE.UU. El Departamento de Estado estadounidense incluso ofrece 15 millones de dólares de recompensa por información que lleve a su captura.
Pero, según un exmilitar entrevistado en el podcast Zona de Guerra del youtuber GAFE 423, hubo un operativo en la sierra de Nayarit donde el capo estuvo a punto de ser atrapado… y terminó escapando por errores y filtraciones.
Un operativo “al chingadazo”
El exintegrante de las Fuerzas Especiales, identificado como Gafe, relató que la misión no fue planeada a detalle.
- La orden vino directo del entonces secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos Zepeda (2012-2018).
- El destino cambió de último minuto: de Jalisco a Nayarit.
- No había estrategia clara ni cadena de mando definida.
“Nos dijeron: ‘los que caigan’. Nadie sabía quién iba por aire y quién por tierra”, contó.
Las tropas avanzaron de madrugada por caminos rurales y serranos. Al llegar al punto, encontraron señales de ocupación: comida, equipo táctico de marca, antenas, colchones de lujo y bolsas de orina (que apuntaban a diálisis). Pero no había nadie.
El Mencho y su salud
Se sabe que el líder del CJNG padece insuficiencia renal crónica, y que ha tenido instalaciones médicas privadas en comunidades rurales de Jalisco, incluso un hospital en El Alcíhuatl.
Los objetos hallados reforzaron esa teoría: todo parecía una evacuación apresurada.
Pistas falsas y una fuga de madrugada
Por órdenes del mando, los soldados rastrearon los alrededores. Encontraron:
- Armas de grueso calibre tiradas (incluyendo una Browning y cartuchos calibre .50).
- Chalecos y cartuchos regados, como si quisieran distraerlos.
Un campesino les dio una pista clave: “Yo los vi pasar… ellos traen tenis, ustedes botas”. Eso confirmaba que los del CJNG ya estaban del otro lado de la carretera, única salida del pueblo.
Filtraciones desde arriba
El exgafe aseguró que antes del operativo les quitaron teléfonos para evitar fugas de información, pero aún así había filtraciones. “Los que filtraban eran los mandos”, acusó.
Cuando el operativo fracasó, los superiores se retiraron y dejaron a las tropas en la sierra castigadas por dos meses, sobreviviendo en condiciones precarias.
En ese tiempo hallaron más cosas raras:
- Tambos enterrados en forma de pentagrama, rellenos de una goma negra (presunto opio).
- Símbolos satánicos tallados en árboles.
Pero, en vez de investigarlo, un general ordenó volver a enterrar todo igualito.
Castigos y bajas en el Ejército
Tras el fracaso, las tropas fueron sometidas a investigaciones por supuestas filtraciones. Gafe relató:
- Recibieron interrogatorios y amenazas físicas.
- Les ofrecían “beneficios” si señalaban culpables.
- Varios fueron dados de baja sin reconocimiento de sus años de servicio.
Gafe perdió su lugar en el Ejército y, además, fue boletinado en Plataforma México, lo que le cerró la puerta a trabajos en seguridad privada o policías locales.
“Fui a pedir mis papeles… y no había nada. Como si nunca hubiera existido”, denunció.
La vida después de la milicia
El exgafe explicó que muchos exsoldados enfrentan una “desaparición administrativa”: sus expedientes y constancias simplemente no existen. Eso les impide defenderse o reclamar beneficios.
También señaló que en el Ejército los ascensos no dependen de mérito, sino de influencias, pagos y favoritismos.
Ya fuera de la institución, dice, la vida civil puede ser más dura:
- Son vistos como violentos o corruptos.
- Sufren discriminación.
- Pierden toda protección institucional.
“El medio es cruel. Lejos de ayudarte, te dan la espalda. Quise demandar, pero nunca le vas a ganar al Ejército ni mucho menos al secretario”, concluyó.

