El frente frío número 21 continúa afectando gran parte del territorio oaxaqueño, generando un escenario de lluvias persistentes, bajas temperaturas y vientos fuertes que impactan de manera distinta a cada región del estado.

Este sistema se mantiene casi estacionario sobre el Golfo de México y actúa en conjunto con una masa de aire polar y un canal de baja presión en el sureste del país. El resultado es un ambiente mayormente nublado, con lluvias de intensidad variable y condiciones de riesgo en zonas montañosas y costeras.

Las precipitaciones se concentran principalmente en la Sierra Mazateca, la Cuenca del Papaloapan, el norte del Istmo y áreas de la Sierra de Juárez. En municipios cercanos a Veracruz no se descartan chubascos localmente fuertes. Además, la presencia de bancos de niebla densa reduce la visibilidad en carreteras de regiones altas, elevando el riesgo para quienes transitan o realizan actividades rurales.

La masa de aire frío mantiene activo un evento de Norte intenso en el oriente del Istmo de Tehuantepec, acompañado de oleaje elevado en el Golfo de Tehuantepec, lo que representa peligro para la navegación menor. En paralelo, las temperaturas continúan descendiendo, con amaneceres muy fríos en la Mixteca, Sierra de Juárez, Sierra Sur y Sierra Mazateca, donde se espera la presencia de escarcha, rocío e incluso heladas ligeras en puntos elevados.

Las temperaturas estimadas por región reflejan el contraste térmico en el estado:

  • Valles Centrales alcanzarán máximas de 28 grados y mínimas de 8
  • En el Istmo se esperan hasta 32 grados y mínimas de 20
  • La Cuenca del Papaloapan oscilará entre 29 y 16 grados
  • La Costa podría llegar a 34 grados con mínimas de 22
  • La Mixteca tendrá máximas de 26 y mínimas de 7
  • La Sierra de Flores Magón registrará entre 29 y 11 grados
  • La Sierra de Juárez descenderá hasta los 5 grados por la mañana
  • La Sierra Sur tendrá mínimas cercanas a los 6 grados

Ante este panorama invernal, se hace un llamado a reforzar medidas de prevención, especialmente para niñas, niños, personas adultas mayores y quienes padecen enfermedades crónicas. El uso de calentadores, anafres o braseros en espacios cerrados representa un riesgo grave por intoxicación con monóxido de carbono, un peligro silencioso que puede ser mortal. Mantenerse informado y actuar con responsabilidad es clave para reducir incidentes durante este episodio de frío intenso.