Ciudad de México, 11 de junio de 2025 — El conflicto entre el creador de contenido estadounidense MrBeast y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) sigue generando controversia. Esta semana, el INAH decidió clasificar como reservada la información relacionada con los permisos otorgados al youtuber para grabar en zonas arqueológicas mayas, por lo que no podrá ser consultada públicamente hasta el año 2030.

A través de la solicitud de transparencia con folio 330018325000312, se pidió acceso a una versión pública de los permisos entregados al creador del video “Exploré templos de 2000 años de antigüedad”, publicado en su canal de YouTube. Sin embargo, el INAH negó el acceso alegando que la ley le permite mantener la información bajo reserva mientras el proceso legal siga abierto.

Investigación en curso

Según el INAH, hacer públicos los documentos podría afectar la investigación en curso sobre presuntas irregularidades en la filmación. Las autoridades sostienen que el contenido del video violó los términos del permiso otorgado, al utilizar imágenes de sitios arqueológicos con fines comerciales sin autorización expresa.

Además, acusan al equipo de producción de haberse excedido en el tipo de grabaciones realizadas y en la forma de difusión del material, lo que constituiría un uso indebido del patrimonio histórico de México. También se señala que no se entregó una escaleta —plan de grabación— como exige el protocolo habitual.

¿MrBeast enfrenta acciones legales?

El pasado 18 de mayo, MrBeast negó a través de su cuenta en X (antes Twitter) que exista una demanda en su contra. “We are not and have never been sued by them” (no estamos ni hemos estado demandados por ellos), escribió el youtuber.

No obstante, el director general del INAH, Diego Prieto, afirmó en entrevista que sí existe un procedimiento legal abierto, aunque aclaró que se encuentra en una etapa de conciliación y no se ha presentado aún una demanda formal ante tribunales.

Como parte de la posible resolución del conflicto, el INAH ha propuesto tres condiciones: una disculpa pública por parte de la empresa de MrBeast, la firma de un convenio de colaboración y un acuerdo para reparar el daño simbólico al patrimonio cultural.

Aunque el equipo del creador ha manifestado disposición para cooperar, hasta el momento no se ha llegado a un acuerdo formal.