
La inversión pública en Oaxaca alcanzará 30 mil millones de pesos al cierre de 2025, una cifra histórica que, de acuerdo con la Secretaría de Finanzas estatal, se ha logrado sin contratar deuda pública.
El titular de la dependencia, Farid Acevedo López, destacó que los recursos ejercidos durante los tres primeros años del actual gobierno superan por mucho los montos alcanzados en sexenios anteriores. Al 30 de septiembre de 2025, el estado ha invertido 27 mil 800 millones de pesos en obras y programas sociales, consolidando un ritmo de inversión nunca antes visto en la entidad.
Acevedo López comparó las cifras con las administraciones pasadas, donde los proyectos de infraestructura se financiaron mediante créditos. Recordó que durante el gobierno anterior se contrajo una deuda de 3 mil 500 millones de pesos, mientras que el promedio anual de inversión era de 5 mil millones. En contraste, el actual gobierno de Salomón Jara Cruz ya supera los 10 mil millones de pesos por año sin recurrir a financiamientos externos.
“El logro más importante es que hemos invertido más que nunca, pero con recursos propios, planeación y sentido social”, señaló el secretario, quien subrayó que la inversión llega a prácticamente los 570 municipios de Oaxaca. La meta es evitar la concentración del gasto en las zonas urbanas y equilibrar el desarrollo regional.
Hasta septiembre de este año, los recursos se han distribuido principalmente en asistencia social (5 mil 200 millones de pesos), carreteras y caminos (3 mil 600 millones), educación e investigación (2 mil 820 millones), desarrollo agrícola (2 mil 243 millones) y seguridad pública y justicia (1 mil 121 millones).
Por regiones, los Valles Centrales concentran la mayor parte de la inversión, con 14 mil millones de pesos, seguidos de la Costa (2 mil 300 millones), la Mixteca (2 mil millones), el Istmo (1 mil 900 millones) y la Cuenca del Papaloapan (1 mil 230 millones).
Si se cumple la proyección de cierre, Oaxaca cerrará 2025 como el periodo más productivo en términos de obra pública y desarrollo social en su historia moderna, consolidando una gestión que busca combinar responsabilidad financiera y justicia territorial.

