La madrugada del lunes 20 de octubre, Marco Flores, vocalista de Banda Jerez, y los integrantes de la agrupación vivieron momentos de pánico extremo cuando el autobús en el que viajaban fue atacado a balazos tras salir de una presentación en Tlaxiaco, rumbo a Jerez, Zacatecas.

El cantante relató que los agresores dispararon desde la maleza en los cerros, con la aparente intención de detener el autobús en una zona despoblada. “Nos tiramos al piso”, contó Marco Flores, recordando cómo él, su banda y su staff lograron protegerse. El vehículo recibió seis impactos de bala, uno de ellos rozó el asiento del chofer, pero ningún pasajero resultó herido.

Tras el incidente, Marco Flores señaló que las autoridades locales han mostrado poco interés para prevenir ataques en carreteras peligrosas, y advirtió que este tipo de hechos podría repetirse con otros viajeros o artistas. Por ello, la banda planea reforzar su seguridad contratando escoltas armados durante sus traslados.

Este ataque se suma a una historia de amenazas y violencia que ha seguido a Marco Flores durante años. En 2012 fue secuestrado por integrantes del Cártel del Golfo mientras viajaba hacia su rancho en Zacatecas. Permaneció 15 días cautivo en condiciones extremas, siendo maltratado y apenas alimentado, hasta que su familia pagó un rescate cercano a cinco millones de pesos.

Más adelante, Marco Flores también enfrentó amenazas del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que incluso provocaron el cierre temporal de su hotel en Jerez, Zacatecas. Estas experiencias lo han llevado a tomar medidas de seguridad estrictas en su vida personal y profesional, incluyendo chaleco antibalas y escoltas, sin detener su carrera musical ni su agenda de presentaciones.

A pesar del susto, Marco Flores mantiene la actitud de seguir adelante: “No tenemos miedo… el que nada debe, nada teme”, aseguró, reafirmando que la música y el trabajo continúan pese a las amenazas.