Oaxaca, 2 de julio de 2025 — El presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Raymundo Chagoya Villanueva, reconoció que la regulación de las terrazas comerciales en la zona de monumentos históricos es “un tema muy complejo” debido a que las administraciones anteriores lo dejaron “descuartizado e incompleto”. Se estima que existen alrededor de 500 terrazas en azoteas de inmuebles en el Centro Histórico, utilizadas como extensiones de negocios con vista hacia las calles y monumentos.

Estas terrazas, que incluyen desde mobiliario hasta techos fijos, están ubicadas en inmuebles catalogados como parte del patrimonio mundial, pero aún carecen de una regulación efectiva por parte del municipio. A pesar de que en 2021 y 2023 se aprobaron reglamentos que contemplan estas estructuras, su control y supervisión aún son insuficientes.

Uno de los principales retos es que estas terrazas han alterado la imagen urbana y arquitectónica, elemento fundamental en la declaratoria de patrimonio. Además, representan un riesgo en materia de protección civil. En julio de 2024, por ejemplo, la azotea de un edificio en la calle Macedonio Alcalá fue utilizada para observar un desfile, situación que pudo poner en peligro a las personas debido a la posibilidad de caídas o accidentes.

Para abordar esta problemática, el Ayuntamiento de Oaxaca y la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) han realizado diversas mesas de trabajo, incluyendo la participación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Estas reuniones buscan establecer lineamientos claros para el uso y construcción de terrazas, como mantener libre la primera crujía de los inmuebles para preservar la horizontalidad característica de la ciudad, y exigir estudios estructurales que avalen la viabilidad de las azoteas para uso comercial.

El edil Chagoya subrayó que no se busca afectar ni ser invasivos con los propietarios de terrazas, pero sí insistió en que deben cumplirse normas estrictas para preservar el patrimonio y la seguridad. “Hay que ver caso por caso”, afirmó, resaltando la importancia de equilibrar la actividad comercial con la protección del Centro Histórico.