La reciente entrada en vigor de los nuevos lineamientos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), que prohíben la venta de alimentos y bebidas ultraprocesadas en las escuelas del país, no representó un reto para el preescolar “María de la Luz Bourguet Bermúdez”, ubicado en la agencia San Juan Chapultepec, en Oaxaca de Juárez. Este centro educativo ha sido pionero en promover hábitos alimenticios saludables desde hace 15 años, mucho antes de que se dictara la normativa nacional.

Zulma Lizbeth García Rojas, docente del plantel, compartió con entusiasmo que la institución ha trabajado durante años en una iniciativa integral para el desarrollo de los niños, que incluye la promoción de una alimentación saludable, libre de desechos inorgánicos, y que involucra también a las familias en el proceso. “No tuvimos que adaptar nada a los nuevos lineamientos, ya que este trabajo lo venimos realizando desde hace más de 15 años”, explicó García Rojas.

Una de las principales estrategias de la escuela ha sido la “lonchera saludable”, un proyecto que busca erradicar los alimentos ultraprocesados como yogurt, cajitas de leche, salchichas y jamón. En lugar de estos productos, los niños llevan porciones de frutas, verduras, cereales naturales y alimentos de origen animal como huevo y carne. Además, se les insiste en que desayunen en casa, promoviendo hábitos que favorecen su salud y bienestar.

Las madres de familia también respaldan los cambios en las políticas alimentarias. Diana Torres, madre de una alumna del preescolar, manifestó su apoyo a la medida de la SEP, destacando que la alimentación chatarra no es saludable para los niños y resaltó que en su hogar también se promueven hábitos alimenticios saludables.

Este respaldo se enmarca en una problemática más amplia que enfrenta el país: la alta prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2022, el 37.3% de la población escolar entre 5 y 11 años padece sobrepeso u obesidad, lo que representa casi 4 millones de niños con exceso de peso. Las autoridades han señalado que las nuevas políticas buscan prevenir enfermedades relacionadas con la mala alimentación, como la obesidad y la diabetes, que afectan de manera alarmante a la población infantil.

El estado de Oaxaca, en particular, enfrenta una de las mayores prevalencias de obesidad infantil, con 1 de cada 4 niños y adolescentes afectados. Además, se proyecta que el 50% de estos desarrollarán diabetes en la adultez, lo que reduce su esperanza de vida en cuatro años.

En este contexto, las organizaciones que impulsan la campaña “Por el derecho a una alimentación sana y nutritiva, Oaxaca sin chatarra” alertan sobre la mercantilización de las escuelas, que en muchos casos venden productos como golosinas, frituras y bebidas azucaradas, generando no solo un daño a la salud, sino también grandes cantidades de basura. A medida que el consumo de estos productos se normaliza en las escuelas, las consecuencias sobre la salud de los menores se vuelven cada vez más graves.

Las autoridades y expertos coinciden en la importancia de implementar y hacer cumplir políticas públicas que regulen los alimentos permitidos en los espacios escolares, pues de no hacerlo, se estarían vulnerando los derechos de la niñez y la juventud.

Con el respaldo de la comunidad escolar y el compromiso de los docentes, el preescolar “María de la Luz Bourguet Bermúdez” se presenta como un modelo exitoso en la implementación de hábitos alimenticios saludables, contribuyendo así a la formación de una generación más saludable y consciente de la importancia de una nutrición adecuada.