En pleno corazón de Oaxaca de Juárez, a unos pasos del zócalo, un grupo de calaveras decorativas instaladas sobre la avenida Hidalgo ha desatado controversia en redes sociales. Y no por su diseño, sino por algo que muchos consideraron una contradicción: una de las piezas aún conservaba su etiqueta con la leyenda “Made in China”.

El detalle no pasó desapercibido para la ciudadanía ni para los visitantes que recorren la ciudad en esta temporada, cuando Oaxaca presume su riqueza artesanal, cultural e indígena, justo durante las festividades del Día de Muertos, una de las tradiciones más emblemáticas y reconocidas a nivel mundial.

En videos y fotografías difundidas el día de ayer, se observa cómo la etiqueta fue retirada después, aunque al menos cinco figuras continúan exhibidas en la avenida. El hecho ha generado debate entre quienes piden que las decoraciones públicas prioricen el trabajo artesanal local, frente a quienes consideran que lo importante es mantener la ciudad decorada y viva para el turismo.

En Oaxaca, donde las manos de artesanas y artesanos dan vida a calaveras de barro, papel maché, madera y alebrije, la presencia de figuras importadas toca una fibra sensible: la defensa de la identidad cultural frente al consumo masivo.

El tema abre nuevamente la conversación sobre la importancia de valorar y visibilizar el trabajo artesanal oaxaqueño, especialmente en fechas en las que la tradición y el simbolismo tienen un peso tan profundo.