En 2024, México recibió un total de 62,500 millones de dólares por concepto de remesas enviadas por cerca de 8 millones de migrantes mexicanos que laboran en Estados Unidos. De esa cifra, Oaxaca captó 3,433.45 millones de dólares, representando el 5.3 % del total nacional y un crecimiento del 6.82 % respecto a 2023, según datos del Banco de México.

Sin embargo, ante las recientes redadas emprendidas por el gobierno estadounidense en el estado de California, familias de migrantes oaxaqueños temen que estas acciones afecten la recepción de remesas, fundamentales para la economía local.

Ana María Sánchez, originaria del Valle de Tlacolula, expresó su preocupación por la situación de sus familiares que residen en Estados Unidos y envían mensualmente entre 250 y 400 dólares a sus comunidades para gastos básicos y ahorro. Su padre, quien trabaja en el condado de Santa Bárbara desde hace más de una década, ha evitado ser detenido gracias a su trabajo itinerante, pero muchas personas que laboran en campos o fábricas enfrentan constantes detenciones.

“Con las redadas no solo nos preocupa la disminución del apoyo económico, sino también la seguridad de nuestros padres que trabajan allá”, comentó Ana María. Además, señaló que, ante la presencia de agentes migratorios, los trabajadores evitan salir a laborar, afectando directamente la cantidad de remesas enviadas.

La Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) reporta que en Oaxaca, las remesas se concentran principalmente en tres regiones: Valles Centrales (36.3%), la Costa (22.4%) y la Mixteca (18.9%). Entre los municipios con mayores ingresos destacan Oaxaca de Juárez, Huajuapan de León, Tlacolula de Matamoros, San Pedro Mixtepec y Miahuatlán de Porfirio Díaz.

Estos recursos son cruciales para cubrir necesidades básicas como alimentación, salud, educación y vivienda, así como para impulsar pequeñas actividades productivas que fortalecen la economía local, especialmente en zonas con escasas fuentes de ingreso.

Con la incertidumbre causada por las redadas, las comunidades oaxaqueñas esperan que las remesas no se vean significativamente afectadas, pues representan un pilar esencial para la estabilidad económica de miles de familias.