La Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) anunció el Proyecto Portero, una operación destinada a desmantelar a los llamados “guardianes” de los cárteles, responsables de controlar los corredores de contrabando en la frontera sur de EE. UU.
La iniciativa abre la puerta a recomponer la cooperación en seguridad con México, tras las tensiones registradas durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, cuando se disolvió la unidad élite antinarcóticos entrenada por la DEA y se acusó a la agencia de “intromisión abusiva” en operativos de la Marina.
El especialista en seguridad, David Saucedo, explicó que este esquema busca recuperar la colaboración “fast track” entre autoridades mexicanas y estadounidenses, con la intención de frenar el tráfico de fentanilo, metanfetaminas, cocaína, armas y dinero.
De acuerdo con la DEA, el programa incluye formación conjunta en su centro de inteligencia en la frontera, donde investigadores mexicanos trabajan con fuerzas del orden y fiscales de EE. UU.