San Raymundo Jalpan, Oax., 04 de agosto de 2025.– En un movimiento que suena a revolución cultural, el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Benjamín Viveros Montalvo, presentó una iniciativa que podría cambiar para siempre la forma en que el Congreso de Oaxaca se comunica: incorporar la diversidad lingüística como principio rector de todo su trabajo.

¿La idea? Que el Congreso no solo sea “la Casa del Pueblo”, sino la Casa del Pueblo Plurilingüe, donde las lenguas originarias no solo tengan espacio, sino que sean parte del día a día legislativo.

Con estas reformas, se busca que toda la información y transmisiones del Congreso también se difundan en lenguas originarias, fortaleciendo lo que ya se hace con Lengua de Señas Mexicana. “Las lenguas originarias son memoria, identidad y visión del mundo. Es hora de que el Parlamento también hable con la voz de nuestros pueblos”, dijo Viveros desde la tribuna.

Su propuesta reforma artículos clave de la Ley Orgánica y el Reglamento del Congreso, apuntando a que la comunicación institucional deje de ser exclusivamente en español. Porque sí, Oaxaca tiene 16 pueblos indígenas, un pueblo afromexicano y al menos 174 variantes lingüísticas… pero pocas veces estas lenguas llegan a espacios de poder.

Viveros también recordó que esta acción se suma al trabajo conjunto con el Instituto de Lenguas Originarias de Oaxaca (ILEO), que ya traduce y difunde contenidos legislativos en diversas lenguas, y está alineada con el Plan Nacional de Desarrollo 2025–2030, que coloca los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos como prioridad.

En resumen: la propuesta busca que el Congreso se escuche en las voces reales de Oaxaca.