En su último informe, la expresidenta del Poder Judicial del Estado de Oaxaca, Berenice Ramírez Jiménez, afirmó:

“Con el corazón puesto en el servicio público hemos recorrido un camino de transformación, guiados por el compromiso de renovar a fondo el Poder Judicial del Estado de Oaxaca.”

Sin embargo, trabajadores y parte de la sociedad civil aseguran que esas palabras no reflejan la realidad. Denuncian que lo único que realmente se “transformó” fue el destino de más de mil millones de pesos del presupuesto de este año, lo que ha dejado al Poder Judicial en una situación financiera crítica.

Exigen auditoría inmediata

Los inconformes hicieron un llamado al Pleno del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca (TSJO) para que se realice una auditoría exhaustiva a la administración de Ramírez Jiménez, pues consideran que es una obligación del máximo órgano del Poder Judicial.

Señalan a exdirectores

También pidieron a la actual presidenta del Tribunal que destituya a las personas que ocuparon cargos de directores, señalando que su “pésimo y dudoso manejo” solo ha continuado desprestigiando a la institución. La exigencia es clara: no repetir errores del pasado ni reciclar lo que no funciona.

Una deuda que afecta a los trabajadores

Según los trabajadores, la deuda que hoy hereda la administración pasada será casi imposible de superar en los próximos años, y los principales afectados serán los empleados de confianza.

Para cerrar su posicionamiento, citaron una frase de Jane Austen:

“No hay nada más engañoso que la apariencia de humildad. A menudo solo es carencia de opinión, y a veces una ostentación indirecta.”