Ante los constantes robos y asaltos registrados en la súper carretera Cuacnopalan-Oaxaca, un grupo de transportistas llevó a cabo un bloqueo este lunes para exigir mayor seguridad en la zona.
Desde las primeras horas del día, decenas de conductores de carga se concentraron en el crucero de Coapan, ubicado en el tramo Cuacnopalan-Tehuacán, donde atravesaron varias unidades motrices para impedir el paso hacia el estado de Oaxaca.
Los manifestantes, integrantes de la Federación de Transportistas de México (Fetramex), denunciaron que, pese a los frecuentes actos delictivos que ocurren en esta vía por la que circulan miles de camiones diariamente, la presencia de elementos de la Guardia Nacional es prácticamente inexistente.
Ante esta situación, demandaron al Gobierno Federal que el operativo Cero Robos se extienda desde Cuacnopalan hasta Oaxaca, con el fin de frenar los asaltos y ataques a sus compañeros.
Su protesta se dio tras el asesinato del conductor de una pipa de doble remolque que transportaba combustible, ocurrido el sábado 26 de julio a la altura del kilómetro 17+600 de la autopista.
La víctima, identificada como José Z. O., originario del estado de Veracruz, habría intentado huir de un grupo armado que le marcó el alto con intención de asaltarlo. Al no detenerse, los delincuentes dispararon en su contra. Aunque el operador logró avanzar algunos kilómetros más, murió por impactos de arma de fuego.
Si bien los atacantes, quienes viajaban en una camioneta, no lograron concretar el robo, este hecho volvió a conmocionar al gremio transportista, que se movilizó para exigir mayor presencia de las fuerzas de seguridad federales.
Según cifras de la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas, A.C. (AMOTAC), en la autopista Cuacnopalan-Oaxaca se registra, en promedio, un asalto diario a unidades de transporte. La falta de vigilancia, aseguran, ha permitido que los delincuentes actúen con impunidad.
Los transportistas señalan que los ataques ya no se limitan a unidades que trasladan granos o materiales de construcción; ahora también se dirigen contra camiones que transportan combustible. En algunos casos, incluso, los delincuentes han desmantelado las unidades tras cometer los robos.

