Oaxaca, México – 16 de mayo de 2025 – La reciente propuesta del gobierno de Donald Trump de gravar con un impuesto del 5% el envío de remesas desde Estados Unidos a México podría afectar a cientos de miles de familias, especialmente a las de 241 municipios en Oaxaca. En el primer trimestre de 2025, estas localidades recibieron al menos 64 dólares cada una, una cantidad mínima, pero suficiente para sustentar a miles de hogares oaxaqueños.

La iniciativa, respaldada por el Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes de EE.UU. con 26 votos a favor y 19 en contra, fue propuesta por el presidente de dicho comité, Jason Smith, y sigue las demandas del exmandatario Donald Trump. Según el legislador republicano, la medida busca regular las transferencias internacionales de dinero y recaudar fondos adicionales para el gobierno de Estados Unidos.

Sin embargo, la medida tendría un impacto económico devastador para Oaxaca. Al menos 69 municipios de la entidad, que reciben más de un millón de dólares trimestralmente, verían una reducción considerable de los recursos que envían los migrantes. Este impuesto podría traducirse en una pérdida de hasta 50 mil dólares por municipio, lo que representaría una pérdida cercana a los 1 millón de pesos por localidad. Estos fondos son esenciales para gastos familiares como alimentación, vivienda y vestido.

De acuerdo con estimaciones del Banco de México, las remesas que llegan a Oaxaca sumaron 808 millones 493 mil dólares entre enero y marzo de este año, lo que representa una importante fuente de ingresos para las comunidades locales. Si el impuesto del 5% se implementara, el gobierno de EE.UU. podría retener hasta 40 millones 424 mil dólares de los oaxaqueños, afectando directamente a la economía de las familias que dependen de estos recursos.

Los municipios más impactados son aquellos que concentran el mayor volumen de remesas, como Huatulco, Tuxtepec, Oaxaca de Juárez, Santa Lucía del Camino, y otros 17 municipios que representan el 77.8% del total de las remesas recibidas en el estado. Si se aplicara el impuesto, se estima que cerca de 629 millones de pesos serían retenidos por las autoridades estadounidenses, afectando a las familias que ya enfrentan dificultades económicas.

La propuesta, que aún debe ser discutida y aprobada en el pleno de la Cámara de Representantes y luego en el Senado de EE.UU., ha generado controversia. Mientras que la bancada republicana apoya la iniciativa, los demócratas se han pronunciado en contra. Sin embargo, con la mayoría republicana en ambas cámaras del Congreso, la aprobación de esta medida parece ser una posibilidad real.

Además de este impuesto, Trump ha anunciado que está elaborando un memorando presidencial para “acabar con las remesas” enviadas por personas en EE.UU. sin autorización, lo que podría aumentar aún más las tensiones con las comunidades migrantes y las familias que dependen de estos recursos.

Este giro en la política migratoria y económica de EE.UU. pone en riesgo la estabilidad de muchas familias mexicanas y, particularmente, de aquellos municipios que han visto en las remesas una de las principales fuentes de ingreso y bienestar.