A pesar de los retos que aún persisten, como derrumbes, tramos pendientes de atención y el peaje superior a los 400 pesos, la autopista Mitla-Tehuantepec ha comenzado a registrar un notable aumento en su aforo vehicular. Esta nueva vía, que conecta la capital del estado con el Istmo de Tehuantepec, reduce considerablemente el tiempo de traslado de cuatro horas y media a solo dos horas y media.
Los usuarios han señalado que, si bien la infraestructura está en funcionamiento, continúan los trabajos de mantenimiento, lo que genera inquietud sobre la falta de una planificación adecuada para minimizar los impactos negativos, como los derrumbes ocasionados por los asentamientos tras los cortes a los cerros.
Con una extensión de más de 169 kilómetros, la autopista se caracteriza por su moderna infraestructura, que incluye 20 entronques, 65 puentes, 15 puentes inferiores vehiculares, 10 túneles, 14 viaductos y dos casetas de cobro. El proyecto ha sido esperado por más de 18 años, y los empresarios locales mantienen la esperanza de que esta obra vital para la región logre operar a su máxima capacidad y, de esta manera, impulse el desarrollo económico de la zona.
No obstante, algunos sectores de la sociedad han expresado preocupaciones sobre el impacto ambiental y social que podría tener la autopista. Organizaciones locales han solicitado medidas adicionales para mitigar los posibles efectos sobre los ecosistemas cercanos, así como para asegurar que las comunidades a lo largo de la carretera se beneficien de manera equitativa.
Entre los municipios que se beneficiarán directamente de la nueva vialidad se encuentran San Pablo Villa de Mitla, San Lorenzo Albarradas, San Pedro y San Pablo Ayutla, Santo Domingo Tepuxtepec, San Pedro Quiatoni, San Juan Juquila Mixes, Nejapa de Madero, Santiago Lachiguiri, Santa María Jalapa del Marqués y Santa María Mixtequilla.
A medida que los primeros vehículos transitan por la autopista, aún queda pendiente evaluar su impacto real en el desarrollo regional y si logrará cumplir con las expectativas de eficiencia, seguridad y crecimiento económico que se han establecido.

