A partir del lunes 31 de marzo, las cafeterías de todas las escuelas de educación básica en el país estarán libres de alimentos ricos en grasas y azúcares, como parte de una nueva medida impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y la Secretaría de Educación Pública (SEP). Esta disposición tiene como objetivo frenar los altos índices de obesidad y sobrepeso entre los niños y niñas, que según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018, afectan a al menos dos de cada diez menores.
Desde el pasado sábado 29 de marzo, las autoridades educativas y de salud comenzaron a implementar la prohibición en las escuelas, con un enfoque claro: eliminar la venta y el consumo de “comida chatarra” dentro de las instituciones educativas. Además, los padres de familia no podrán enviar alimentos no saludables a los niños, quienes en caso de llevarlos, serán decomisados por las autoridades competentes.
La medida forma parte de la campaña “Vive Saludable, Vive Feliz”, que busca combatir los crecientes índices de obesidad infantil, una de las principales preocupaciones de salud pública en el país. A través de esta iniciativa, se pretende fomentar hábitos alimenticios más saludables entre los estudiantes y contribuir al bienestar físico y mental de la población infantil.
Para garantizar el cumplimiento de esta disposición, los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) realizarán monitoreos continuos en las escuelas. En caso de que se detecten violaciones a la normativa, se impondrán sanciones a las instituciones que permitan la venta o el consumo de productos chatarra.
Esta medida marca un paso significativo en la lucha contra la obesidad infantil, pero también abre el debate sobre la necesidad de educar a los niños y a las familias en la importancia de una alimentación balanceada y el impacto que los hábitos alimenticios tienen en la salud a largo plazo.